El trabajo con los valores desde la clase de Educación Física


Introducción

    La creación de la vida material del hombre, la producción de los servicios, el desarrollo de las actividades que forman parte de su cultura estética, la evolución del progreso científico-técnico e incluso manifestaciones tan negativas para la humanidad como la guerra, necesitan de dirección, la cual es realizada por el hombre, como miembro de una organización, en la cual tiene una meta, una finalidad, como razón de su existencia.

La Dirección como proceso orientador y guía, para muchos autores es ciencia y arte; está presente en prácticamente en todas las actividades de la esfera social humana. Ella está en perfeccionamiento continuo. La universidad requiere de una Dirección científica y moderna que posibilite una proyección prospectiva que favorezca en el tiempo los saltos cualitativos de su esencia. Ante los nuevos desafíos planteados por las condiciones actuales, las ciencias de la administración ofrecen la oportunidad de utilizarlas en la dirección de los procesos universitarios con eficacia y eficiencia, teniendo en cuenta todas las actividades relacionadas con la planeación, la organización, el liderazgo y el control, que en la práctica real, son funciones básicas y fundamentales de la administración entrelazadas e interrelacionadas estrechamente.


Desarrollo

    Es la Educación Física una asignatura ubicada en todos los niveles del Sistema Nacional de Educación en nuestros centros de estudios y se debe a que está demostrado que es posible la “Educación a través del movimiento”: basada ésta en la formación de valores, actitudes y normas de conducta, tendiendo presente siempre la unidad en la tríada: Educar-Enseñar-Instruir.

    El perfeccionamiento continuo del Sistema Nacional de Educación aspira a situar la escuela cubana a la altura del desarrollo social actual. El mundo cambia, el avance de la ciencia y la técnica es vertiginoso, por tanto la escuela no puede quedarse a la zaga, debe ir delante de su tiempo preparando, a través de sus clases al hombre para que sea capaz de enfrentarse a esas transformaciones continuas. 

    La identidad personal, los valores como componentes de la concepción del mundo y el proyecto de vida son formaciones de la personalidad cuyo desarrollo comienza desde edades tempranas y se extiende a lo largo de la vida. Estas formaciones adquieren en la juventud un alto grado de estructuración y un elevado poder regulador, cuestión que se ve favorecida por las exigencias que impone el comportamiento del joven en su entorno social y todo ello, unido a su necesidad de autodeterminación en las diferentes esferas de su vida, que adquieren para el sentido personal, según explica la doctora Domínguez (1999).

    En el documento Reflexiones acerca de estrategia alternativa en educación para América Latina y el Caribe (1994), se plantea la necesidad de formar hombres animados por una ética laboriosa, en la que el patriotismo, la ayuda mutua y la actitud de servicio, se combinen con el amor al medio natural, a la justicia, a la democracia y con cualidades de la personalidad de un hombre activo e integral, capaz de actuar con criticidad y flexibilidad, un hombre apto para participar plenamente en el desarrollo de la sociedad.

    Para lograr lo anteriormente señalado, es necesario realizar cambios sustanciales, en el estilo de trabajo y en las relaciones personales que se desarrollan dentro del Proceso Docente Educativo. Aún existen algunas deficiencias para el logro de este desempeño que para su erradicación es necesario tener presente la unidad en la tríada: educación-enseñanza-instrucción. El profesor de Educación Física en su labor educativa de nuestros niños y jóvenes que desarrolla a diario, tiene que ser capaz de propiciar a través de sus clases un medio flexible y nada rígido donde el alumno se sienta siempre tomado en cuenta y participe de manera más activa y a la vez en su propia educación. Es necesario por tanto que los profesores de Educación Física estén preparados convenientemente para la realización de la tarea: Educar-Enseñar-Instruir.

¿Qué hacer y cómo formar cualidades, desarrollar valores, qué exigir y cómo orientarlos durante el desarrollo de la clase?

     Estas y otras muchas interrogantes se hace el docente sobre todo de poca experiencia, que al iniciar su activad frente al alumno tiene que unificar los instructivo y lo educativo, de ahí la importancia de brindarles atención priorizada desde el punto de vista metodológico, facilitándoles métodos y experiencias para la labor con el componente axiológico.

    “La responsabilidad ante el desempeño requiere de la aplicación de un principio general único común a los postulados marxistas y martiano: la educación en función de la formación del hombre nuevo y de la influencia a que este hombre actúe en torno a la transformación revolucionaria de la naturaleza, la sociedad y el propio pensamiento”. Es tarea por tanto de los profesores de Educación Física a través de sus clases inculcar en sus alumnos que aprendan haciendo y que reflexionen sobre lo que aprenden.

    Es preciso profundizar para ello en el dominio del concepto: Valor, partiendo del hecho de que son los valores los que enseñan al individuo a comportarse como ser social, ya que solo éste por esa condición, es capaz de establecer una jerarquía entre las cosas Los valores configuran la dignidad del hombre reconocidos por todos, dan apoyo y fundamento a un diálogo universal, a un entendimiento generalizado que hará posible el logro de la paz entre todos los pueblos.

¿Qué son los valores y cómo deben trabajarse?

    Debemos referirnos a los valores como aquello que hace buenas las cosas, y por lo que las apreciamos, que son dignas de nuestra atención y deseos, la convicción razonada y firme de que algo es bueno o malo. Los valores reflejan la personalidad de los individuos y son la expresión del tono moral, cultural, afectivo y social marcado por la familia, la escuela, las instituciones y la sociedad .Una vez interiorizados, los valores se convierten en guías y pautas a seguir, de ahí la importancia de que sean los valores positivos y no los antivalores, para que se marque una conducta coherente en las generaciones de ciudadanos que nos ha tocado formar, pues al ser indicadores del camino a seguir, permiten así encontrarle sentido a lo que hacemos, tomar decisiones y responsabilizarnos de nuestros actos ante la sociedad.

    Con respecto a ello, la Dra. Nancy Chacón Arteaga, en su tesis doctoral plantea que: “…Cuando hablamos de formación de valores nos referimos a un proceso educativo en el que el contenido axiológico de determinados hechos, formas de ser, manifestaciones de sentimientos, actuaciones o actitudes humanas, con una significación social buena y que provocan una reacción de aprobación y reconocimiento (vigencia), en el contexto de las relaciones interpersonales, trascienden al nivel de la conciencia del niño o el joven…” (pág. 73, párrafo 1)

    Y más adelante continua planteando: “Sin embargo, este no es un proceso espontáneo, ni inmutable, sino que en él inciden un conjunto de elementos y factores los que contribuyen a este proceso formativo, teniendo en cuenta sus influencias en los diferentes componentes del valor moral, tales como el componente: cognoscitivo-afectivo-volitivo-ideológico y d las vivencias y experiencias en la actividad. Dentro de estos elementos pueden señalarse el sistema de medios de influencias sociales, los sujetos formadores, las vías y los métodos de formación de valores…” (pág. 73, párrafo 4)

    El valor es una dialéctica de lo objetivo y subjetivo, todas las acciones que realizamos y que se desarrollan en el entorno a diario, son portadoras de valores, en tanto el sujeto las procese y las necesite. Esto es muy importante para los profesores; todo lo que enseñamos, puede ser objeto de valoración por cada uno de los alumnos.

Formación de valores

    Es un proceso pedagógico complejo, contradictorio y dialéctico, de comunicación entre los sujetos, en el que intervienen instituciones socializadoras como la familia, la escuela, la comunidad y sociedad concreta, donde el joven asume una posición activa en la subjetivación individual de los significados, para construir sus propios valores en interacción con el medio histórico-social en que se desarrolla y en correspondencia con los valores objetivos e institucionalizados. Este proceso es comprensible a partir del análisis filosófico, sociológico y psicológico de la naturaleza del valor en su función reguladora de la conducta y actuación humana, es multifactorial, lo que posibilita la acción de las influencias en la formación de la personalidad por las diferentes vías y actividades por las que se puede ejercer la labor formativa en el sujeto.

    Los valores pueden ser definidos como principios o creencias que regulan el comportamiento de las personas. Son convicciones profundas de los seres humanos que determinan su manera de ser y orientan su conducta. Los valores involucran nuestros sentimientos, emociones y nos hacen considerar “algo” como preferible y digno de aprecio.

    Denis (2003) considera a los valores pautas, tracciones que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social.

    Según Ojalvo (2003) “el valor es un componente de la estructura de la personalidad que ejerce la función de regulador socialmente significativo de la conducta y de las actitudes hacia el mundo circundante.”

    A través de la práctica deportiva se transmiten y se crean valores, es por ello que el autor considera que estos tienen gran significación en el desarrollo de las actividades físico-recreativas que se realizan con los jóvenes de una comunidad determinada.

    Desde un punto de vista pedagógico didáctico, pudiéramos considerar cuatro vías de trabajo para el tratamiento de los valores a través de la Educación Física.

La primera vía podríamos considerarla integrada por los contenidos (sistema de conocimientos, hábitos, habilidades, capacidades y valores con los que trabajamos durante las clases) mediante actividades, previamente planificadas, que se desarrollan en el área durante el desarrollo de la clase.

La segunda vía sería la del trabajo directo profesor para los casos de alumnos y alumnas que han presentado reiterados problemas de conducta durante el desarrollo de las clases y que requieren de un tratamiento especial por parte del docente.

La tercera vía pudiéramos considerarla la que se realiza por el contacto directo entre padres y profesor para conocer las dificultades que en el entorno familiar se le presentan a los alumnos y alumnas que con la ayuda y tratamiento psicopedagógico que le brinde el docente, pueda solucionar en cierta medida, la escuela.

Una cuarta vía pudiera ser la que se realiza mediante el trabajo directo con los alumnos y alumnas que realiza el docente en las actividades: docentes, extradocentes y extraescolares propias de la Educación Física.

    Debemos señalar que la metodología en la educación y desarrollo de los valores es imprescindible utilizarla ya que no se promueven de forma “mágica”, sino que deben programarse y utilizar una estrategia pedagógica adecuada en cada caso.

    ¿De qué forma influye la actitud del profesor en la transmisión de valores a sus alumnos dentro y fuera de las clases? Esto depende en gran medida del grado de dominio que el docente tenga:

Acerca de sus alumnos (¿Cómo son? ¿Qué espero y quiero de ellos?).

De la asignatura Educación Física (¿Cuál es la finalidad de la Educación Física y qué valores debo formar a través de ella?).

De su propia actuación como modelo delante de sus estudiantes en la clase y fuera de ella (¿Qué hago y cómo lo hago? ¿Qué represento para mis alumnos?, ¿soy ejemplo para ellos o no?).

Del papel que juega la familia, los medios de comunicación y la sociedad en la influencia de los alumnos (¿En qué medida los alumnos se ven afectados por lo que pasa fuera de la escuela y de qué manera influyen en él los patrones positivos que trasmito durante la clase?).

¿Qué valores son susceptibles de ser promovidos en el desarrollo de las clases que se orientan en los objetivos del grado? ¿Tienen toda la misma importancia o por el contrario es necesario jerarquizarlos?

    El profesor de Educación Física, como sujeto principal del proceso formativo de valores durante el desarrollo de sus clases y fuera de ellas, juega un papel decisivo a partir de las cualidades que porta en su individualidad en el aspecto personal y profesional como un todo integral. El profesionalismo como cualidad moral de la ética pedagógica encierra el dominio que debe poseer el docente de la ciencia que enseña y de la pedagogía para el desempeño de su maestría y portador de valores con lo cual su personalidad lo convierte en un poderoso instrumento en la formación de valores y cualidades morales en los educandos, si su actuación diaria constituye un modelo a seguir para ellos.

    En relación con estos valores considerados esenciales, debe lograrse en el futuro egresado una formación donde evidencie su patriotismo e internacionalismo, y solidaridad en general con todas aquellas personas con las que interactúa en su actividad familiar, profesional y ciudadana manteniendo siempre posiciones humanistas.

    Debe ser ejemplo de honestidad y espíritu de justicia en su comportamiento en general, y mostrar responsabilidad, laboriosidad y tenacidad (perseverancia) en todas las esferas de su actuación familiar, profesional y ciudadana.

    Está bien definido entonces que la actuación del profesor dentro de su clase y fuera de ella no deja de influir para bien o mal en el desarrollo de valores y como tal en el comportamiento de nuestros educandos lo que les permitiría irse desarrollando intelectual y moralmente a la vez en dependencia de la labor educativa que realicemos diariamente con ellos.

    Las actividades físicas son un poderoso factor de transformación de la sociedad, que ayuda a nivelar las desigualdades sociales, a contrarrestar el agresivo militarismo y a fomentar la amistad y el mutuo entendimiento entre los pueblos del mundo.

    Por eso las actividades físico recreativas no solo deben ser para emplear el tiempo libre, sino que pueden ser un conjunto de acciones dirigidas para aprovechar y mejorar el comportamiento a partir de la formación de los valores (responsabilidad y solidaridad), en la comunidad que forman parte de una sociedad altamente deportiva, y que a partir de todo un proceso sistemático y planificado se puede potenciar los hombres de hoy, del mañana y de siempre.

Conclusiones

    A modo de conclusión podemos decir que:

Es tarea de los profesores de Educación Física en sus clases inculcar en sus alumnos; hábitos, conocimientos y habilidades como todo un sistema de valores que debe hacerles ver necesidad de APRENDER y que reflexionen sobre lo que aprende.

El profesor debe estar en función de estimular la creatividad, de cada acción que se presente en el desarrollo de su clase, tomarlo como punto de referencia para analizar qué valores se pueden desarrollar a través de cada una de ellas.

Trabajar para consolidar valores tales como: el humanismo, la disciplina, la autoestima, el colectivismo, la responsabilidad social, el amor a la Patria y otros de manera que exista una comunicación armónica entre alumno–profesor y alumno-alumno.

Formar profesionales con un correcto desarrollo científico técnico en las escuelas y con convicciones concretas a favor del progreso social.

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