Educación sensomotriz y psicomotriz en las primeras etapas de la infancia


Conceptos 

Como consecuencia de la actividad motriz y las experiencias en el medio, la persona va construyendo el concepto de mundo y establece relaciones con los diferentes elementos que lo forman por medio de la percepción, que es la función del conocimiento que permite comprender las informaciones que se reciben a través de los órganos sensoriales. Las capacidades perceptivo-motrices son las que permiten coordinar los sistemas sensoriales con los movimientos del cuerpo y sus segmentos, es el resultado de la combinación de percepciones motoras y sensoriales en el movimiento consciente. La sensación es una función que nos pone en contacto con la realidad, la percepción comprenderla y darle significado.
Para Marteniuk, la capacidad perceptivo-motora es parte el proceso del aprendizaje motor en el mecanismo perceptivo del mismo, y para Welford, la organización de los estímulos sensoriales en conjuntos significativos.
A partir de aquí podemos ver como la sensación consiste en canalizar los estímulos que recibimos por los sentidos, y percibir, será analizar estos estímulos dándoles significado y relacionándolos con las experiencias anteriores, para conseguir una mejor respuesta adaptativa al medio.
En Educación Física podemos establecer tres ámbitos perceptivo-motores: sensorial, espacial y temporal. La percepción sensorial consiste en adquirir y fijar los rasgos esenciales de los objetos, distinguiéndolos de los rasgos accidentales, diferenciar los diversos matices sensoriales de los objetos, tamaño, color, longitud, forma, etc. La percepción espacial es el análisis de las relaciones espaciales entre los objetos y su orientación y localización. La percepción temporal permite establecer relaciones de sucesión, orden, intervalo, duración, ritmo, etc.
Todo será siempre a partir de la coordinación de los sentidos y el movimiento, ya que el analizador sensorial es la manipulación, el espacial las sensaciones musculares recibidas en los desplazamientos y manipulaciones, y el temporal no es otro que el análisis de la sucesión y duración de los movimientos.
Como resumen podemos definir las capacidades perceptivo-motoras como las que ponen en orden toda la información recibida, integrándola en esquemas motores espaciales y temporales, que dan sentido a la información recibida.
Para Zarco es la capacidad que se tiene para coordinar los sistemas sensoriales con los movimientos del cuerpo o con sus diferentes partes.
Como la información tiene que venir por un canal sensorial, las posibilidades de información serán:
Canales exteroceptivos: del entorno
Teleceptores: vista y oído.
Contactoceptores: tacto y gusto.
Canales propioceptivos: del cuerpo
Kinestésica: músculos, tendones, articulaciones.
Laberíntica: canales semicirculares y otolitos.
Canales interoceptivos: modificaciones del organismo como dolor y temperatura.


Aspectos perceptivos 

La percepción, como ya hemos indicado la podemos referir al propio cuerpo y al entorno. Sánchez Bañuelos entiende que en la percepción se deben considerar dos aspectos: el funcional, que hace referencia a la utilización y manejo que el individuo hace del propio cuerpo y del medio, y el estructural, que se refiere a la orientación y representación espacial y temporal que se tiene del cuerpo y el medio, sin necesidad de movimiento.
Los aspectos estructurales son consecuencia de la experiencia y la actividad funcional, por lo que siempre están supeditados a ésta. Igualmente los aspectos espacio-temporales, implican relacionar espacio y tiempo y requieren cierta madurez funcional, nos referimos a velocidades y aceleraciones.
a) Percepción de uno mismo:
  • Aspectos funcionales
Carácter
global 
-Sensación de reposo.
-Sensación de movimiento.
-Transición de reposo a movimiento y
viceversa.
Carácter
segmentario 

-Con la cabeza: veo, oigo, como, respiro.
-Con mis brazos y manos: toco, palpo.
-Con mi cintura: ajusto la posición.
-Con mis piernas: me desplazo.

  • Aspectos estructurales:
Carácter
global 
Partes implicadas en el movimiento.
-Secuencia del movimiento.
-Duración del movimiento.
-Ciclo del movimiento, repeticiones.
-Simetría o asimetría.
Carácter
Segmenta. 
-Flexión-extensión.
-Elevación-descenso.
-Separación-aproximación.
-Torsión-distorsión.
-Rotación-contrarrotación.
b) Percepción del entorno:
  • Aspectos funcionales:
Espacio-Posición y orientación.
-Aproximación y alejamiento.
-Interceptar y perseguir.
-Incluir y excluir.
-Mantenimiento de distancias.

Tiempo-Tiempo necesario para realizar una tarea motriz.
-Cantidad de acción a realizar en un tiempo.
-Momento inicial y final de una tarea.

  • Aspectos estructurales:
Entorno
fijo 
-Reconocimiento de las partes de un objeto.
-Posición respecto a un objeto.
-Objetos y personas entre sí.
-Movimiento propio respecto a algo.

Espacio
-Objetos o personas móviles y uno mismo fijo.
-Objetos o personas móviles y uno mismo móvil.
Entorno
móvil 
Tiempo
-Duración de los sucesos.
-Precisión de los sucesos.
-Descansos

Percepción Sensorial 

Los sentidos nos aportan informaciones de la realidad, que en un principio, por falta de experiencia y madurez cortical, hacen que la percepción sea: CONFUSA, INEXACTA y ERRÓNEA, los estímulos provocan excitación emocional y generalización amplia e imprecisa, que impiden un buen y ajustado análisis de las sensaciones, que llevan a confusión. Hasta los tres años de edad, con madurez funcional de la corteza del córtex y vagaje de experiencias suficiente (sensomotricidad), no se consigue que haya inhibición emocional ante los estímulos y diferenciación de los mismos. A partir de los tres años se empiezan a sintetizar e integrar en asociaciones de estímulos que permiten relacionar los elementos fundamentales a tener en cuenta como: color, volumen, longitud, forma peso, etc. Estos elementos son las nociones básicas y previas a todos los aprendizajes escolares, son los fundamentos sobre los que se va a construir el pensamiento lógico, y que permiten llegar a la percepción, como organización y análisis de los estímulos en un proceso mental que permite diferenciar y reconocer los objetos.
La percepción se basa en la experiencia de actividades prácticas con los objetos, mediante manipulaciones, construcciones, comparaciones, que llevan a las asociaciones entre las distintas sensaciones que ofrece el objeto: visuales, táctiles, etc., produciendo una percepción global y a una identificación y reconocimiento de los objetos, que los diferencia del resto.
La aparición del lenguaje será decisivo en la percepción, pues permite analizar los diversos componentes del objeto, enriquecer la gama de matices sensoriales, hacer conscientes aspectos que pasarían desapercibidos y unificar y sintetizar los estímulos de un objeto con una palabra.
Alcanzada la discriminación perceptiva, se llega a la representación mental de las percepciones, mediante las que el niño no necesita los estímulos, o tener presentes los objetos, sino que opera con imágenes mentales. Para llegar a la representación se necesita una madurez cortical que permita síntesis y codificación de estímulos.
Limitándonos a los cinco sentidos clásicos, se debe trabajar para la percepción sensorial:
-Vista: Agudeza visual, rastreo visual, memoria visual y diversificación visual.
-Oído: Agudeza auditiva, rastreo auditivo, memoria auditiva.
-Tacto: Discriminación táctil.
-Gusto: Discriminación gustativa.
-Olfato: Discriminación olfativa.
Percepción espacial
 Percepción espacial
Aunque todas las acciones motrices se desarrollan en un espacio y un tiempo de forma indisociable, separamos estos conceptos con la sola finalidad de poder analizar sus aspectos perceptivos.
El espacio es aquello que nos rodea, donde nos movemos y viene determinado por canales sensoriales como el visual, kinestésico, táctil, auditivo y laberíntico, principalmente, que permiten orientarse, localizarse, establecer relaciones espaciales entre objetos, con los demás, y para todo ello es imprescindible el movimiento funcional. El niño construye su espacio a la vez que desarrolla su motricidad. Sin movimiento no llegaría a la percepción espacial, y ésta permite desarrollar la motricidad, el esquema corporal y las capacidades cognitivas.
Tomando en principio el propio cuerpo como referencia espacial, la percepción espacial consiste en la capacidad de analizar las sensaciones espaciales, organizarlas y comprenderlas. Para Wallon tener una buena percepción del espacio es ser capaz de situarse, de moverse en el espacio, de orientarse, de tomar decisiones múltiples, de analizar situaciones y de representarlas.
Según Parlebas, se pueden considerar dos tipos de espacio en los contenidos de Educación Física:
-Espacio psicomotor: El sujeto no realiza interacción motriz operativa con el medio. Esto supone un medio estable, estándar (carrera de 100 mts.), o bien un medio estable y portador de incertidumbre, (esquí). En los dos casos, la concentración del ejecutante (vigilancia), está orientada hacia él mismo. Se podría hablar de un espacio propioceptivo. La motricidad en este caso se designa bajo formas de automatismos.
-Espacio sociomotor: Se trata de un medio inestable y portador de incertidumbre. En este espacio están los deportes colectivos. Los estímulos percibidos son ante todo exteroceptivos, suscitando la adaptabilidad del sujeto o imponiendo sin cesar, conductas de decisión.
-Desarrollo evolutivo: En los primeros meses de vida el espacio es muy reducido (visual, bucal y táctil) y se orienta en función de las necesidades, intentando coger un objeto, luego comienza a andar y amplía el espacio de acción con locomociones que le permiten dirigirse a otros lugares en función de sus necesidades biológicas, emotivas y afectivas. Es lo que se denomina espacio funcional.
A partir de los dos años, el espacio comprende a los demás y puede establecer relaciones con los objetos sobre todo de cercanía, orden y separación, es el espacio topológico de Piaget, en el que predominan formas, tamaños, separación y continuidad.
Entre los tres y siete años construye el espacio euclidiano bidimensional, en el que establece formas geométricas en el plano, comprende la noción de oblicuo, y sobre todo, orienta el espacio usando como referencia su propio cuerpo, con nociones de izquierda-derecha, arriba-abajo, grande-pequeño, aquí-allí, hasta, desde, etc., digamos que orienta su esquema corporal.
Desde los siete, ocho años, empieza a tomar como referencia de orientación otros objetos, que Piaget denomina espacio proyectivo, para , a partir de los ocho años empezar a operar en un espacio euclidiano tridimensional, donde cabe la posibilidad de establecer relaciones espaciales representadas mentalmente en un espacio virtual de tres dimensiones por medio del símbolo.
-Organización espacial: Es el resultado de establecer relaciones espaciales, organizando los movimientos en el espacio. Por medio del movimiento y las experiencias motrices, primero lo hace con referencia a él mismo, y luego puede hacerlo en función de objetos y los demás. Por tanto la organización espacial tiene dos etapas:
-Plano sensomotriz o perceptivo: organización directa del espacio respecto al yo, con referencias topológicas basadas en la lateralidad y el eje corporal, con situación de personas y objetos, apreciación de distancias y desplazamientos
-Plano de representación mental: la organización espacial no toma como referencia el propio cuerpo con capacidad de situar la noción derecha-izquierda sobre los objetos y los demás.
-Estructuración espacial: Lapierre explica todo el proceso de la noción espacial hasta llegar a la estructuración de la siguiente forma:
La noción espacial se elabora progresivamente por el movimiento. En un principio la diversificación del yo corporal respecto al mundo exterior es lo que establece el esquema corporal. A partir del movimiento es cuando se puede diferenciar un segmento de los demás, se puede tener identidad y percibir el espacio corporal. La percepción del espacio corporal es a la vez propioceptiva y exteroceptiva, pues el cuerpo es visto y sentido.
Como consecuencia de la percepción del cuerpo, y sobre la base de referencia que proporciona, es cuando se puede percibir el espacio exterior. Este espacio exterior es explorado al principio por una doble y simultánea vía: una exteroceptiva (por ejemplo, la visión de un objeto), y otra la propioceptiva, gestos que hay que hacer para cogerlo. El espacio externo es, por tanto, percibido primero como una distancia al yo (para alcanzar un objeto el gesto es más o menos amplio, el desplazamiento más o menos largo), y una dirección al yo (el gesto se hace hacia arriba, abajo, delante, detrás).
A partir de esta percepción dinámica y vivida del espacio, se hace una abstracción, un proceso mental que se apoya en la memoria de anteriores vivencias y en su exploración. Soy capaz de percibir un objeto situado a tal distancia y en tal dirección, y es porque mis experiencias anteriores me permiten poner en concordancia la percepción visual con las percepciones propioceptivas que acompañan al movimiento que me permitirá alcanzar el objeto.
De esta noción de distancia y orientación del objeto con respecto al yo, se desprende la noción de distancia y orientación de un objeto respecto a otro, o de una parte del objeto con relación a otra, lo que permite abstraer y generalizar en representaciones mentales o esquemas, que sería la estructuración espacial.

Percepción Temporal 

El ajuste al tiempo es anterior a la percepción consciente del tiempo, actuamos en el tiempo sin tener conciencia de ello. Aquello que llamamos percepción temporal, es el paso de un tratamiento automático de la información temporal a su análisis consciente. De hecho, ya antes de nacer se puede hablar de biorritmos que están relacionados con el concepto de tiempo.
Según Fraisse, los fenómenos temporales sucesivos en la franja del presente, no se perciben como yuxtapuestos, sino como un conjunto organizado y sucesivo, y la percepción temporal consiste fundamentalmente en tomar conciencia de lo sucesivo como unidad. Es la capacidad de aprender una serie de cambios de duración correspondientes al presente y el papel del canal auditivo para el ritmo, y el kinestésico para la duración son los más importantes, aunque también interviene el visual.
La percepción temporal también es un elemento fundamental del esquema corporal y no se puede separar de la percepción espacial, pues los movimientos se dan necesariamente en un tiempo determinado y las informaciones espaciales nos posibilitan la información temporal.
Por medio de la percepción temporal mejoramos la representación mental de los momentos en el tiempo y tomamos conciencia de la sucesión. Podemos en fin definir la percepción temporal, como la ordenación y organización consciente de los fenómenos en el tiempo, asociándolos a la representación mental del orden.
La percepción temporal tiene un doble aspecto: perceptivo y motor.
El perceptivo puede ser:
-Cualitativo: noción de orden, organización de sucesos.
-Cuantitativo: noción temporal de duración, de intervalo.
El aspecto motor tiene un papel fundamental en el acto motor:
-Duración del movimiento.
-Organización de los segmentos.
-Ritmo del movimiento
-Coordinación de movimientos.
-Desarrollo evolutivo: Para Piaget, antes de los tres años el espacio es indisociable del tiempo. Éste se relaciona siempre con la actividad motriz y es muy subjetivo, estando asociado con las necesidades biológicas y emotivas, no se posee noción de duración ni orden. A partir de los tres años se va perdiendo subjetividad y puede juzgar una duración con respecto a otra, empieza a relacionar espacio con velocidad y tiempo. A los cuatro años reconoce el día y la noche, a los cinco reconoce el momento del día, a los seis indica el día de la semana, a los siete el mes y a partir de los doce estima duraciones con una aproximación de veinte minutos, alcanzando una representación mental del tiempo y por tanto nivel de estructuración.
-Organización temporal: Le Boulch considera dos niveles, similares a la organización temporal:
Nivel de percepción inmediata como organización espontánea de fenómenos funcionales y motrices.
Nivel de representación mental, cuando se adquiere la posibilidad de ubicar los fenómenos en el pasado y futuro, proporcionando un horizonte temporal.
Para Lapierre, el tiempo está tan ligado al espacio, que es la duración que separa dos percepciones espaciales sucesivas, y por tanto, la organización del tiempo debe seguir la misma evolución que para las nociones espaciales.
-Estructuración temporal: Según Pic y Vayer, la estructuración temporal pasa por las siguientes etapas:
-Adquisición de elementos base: nociones de continuidad, duración, velocidad, todo ligado a la acción.
-Toma de conciencia de las relaciones en el tiempo como sucesión y continuidad, presente pasado y futuro.
-Liberación progresiva de movimiento, espacio y tiempo, lo que supone un nivel simbólico, como seguir un ritmo.
-Conseguir representación mental, que es el nivel de estructuración, implica tomar conciencia de los movimientos en el espacio y el tiempo, sin tener que ejecutarlos.
 Estructura Espacio Temporal 

La estructuración espacio-temporal es la toma de conciencia de los movimientos en el espacio y el tiempo de forma coordinada. Según Mucchielli, la estructuración espacio-temporal implica un paso más en el orden de complejidad de la organización del espacio y el tiempo, derivado del análisis intelectual que supone conjugar los datos obtenidos a través de estas percepciones y que permite encadenar movimientos, comparar velocidades, seguir diversas secuencias de movimiento representadas por un ritmo, etc.
Para llegar a la estructuración hay previamente, que superar la fase de percepción y orientación espacial y temporal, en función de las experiencias vividas. Superada la fases de cuerpo vivido y percibido, sobre los siete u ocho años, el niño está en condiciones de acceder a la representación descentralizada de Piaget, en la que ya no necesita organizar y orientar todo en función de su cuerpo y puede recurrir ponerse en el lugar de otras personas y objetos, como punto de referencia para centrar su acción. Según Piaget, la estructuración espacio-temporal permite al niño obrar sobre un espacio virtual sobre los nueve años.
Encontramos dos niveles en la estructuración espacio-temporal:
-Experiencia vivida: ajuste global del espacio-tiempo, que conduce a
una buena orientación espacio-temporal por medio de la motricidad.
-Estructuración espacio-temporal: cuando se pasa al plano mental e
intelectual los datos de la experiencia vivida.
La estructuración espacio-temporal no se puede concebir sin un perfecto dominio de las experiencias vividas en tiempo y espacio. Esto necesita un concurso claro de la inteligencia analítica. Por otro lado, la buena estructuración espacio-temporal, constituye un medio para educar la inteligencia y construir el esquema corporal. El hecho de separar el conocimiento y dominio del cuerpo del conocimiento del mundo exterior, sólo tiene razones de procurar claridad en la exposición pues se estructuran de forma conjunta.

About the author

Admin
Donec non enim in turpis pulvinar facilisis. Ut felis. Praesent dapibus, neque id cursus faucibus. Aenean fermentum, eget tincidunt.

0 comentarios:

Copyright © 2013 Educación Física and Blogger Themes.